Las pavesas como mecanismo de generación de incendios secundarios: de un fuego doméstico a un evento de gran magnitud
- hace 1 día
- 5 Min. de lectura
Por Marcelo G. Oviedo

En el análisis de incendios forestales y de interfase urbano-rural, el foco público suele centrarse en el origen inicial del fuego. Sin embargo, la experiencia operativa y la investigación científica han demostrado que, en numerosos eventos de gran magnitud, los daños más extensos no se producen necesariamente por el incendio primario, sino por una serie de incendios secundarios generados a partir de pavesas. Comprender este fenómeno resulta clave tanto para la prevención como para la correcta determinación del origen y causa de los incendios.
La terminología “pavesas”, “brasas” o “firebrands” se utiliza de manera equivalente en la literatura especializada para describir partículas incandescentes capaces de generar igniciones secundarias.
En el contexto de los incendios recientes que han afectado a la región del Bío Bío, se ha avanzado, en términos investigativos, sobre la hipótesis de que un fuego inicial —asociado al uso de una cocina o estufa a leña— habría sido rápidamente controlado; sin embargo, las pavesas generadas durante ese evento podrían haber dado origen a focos secundarios que, bajo condiciones ambientales favorables, se propagaron de manera descontrolada. Este tipo de escenario no es excepcional ni novedoso desde el punto de vista técnico, y ha sido ampliamente documentado en la literatura especializada.
Generación de pavesas a partir de cocinas y estufas a leña
Las cocinas, estufas y fogones a leña constituyen una fuente conocida de partículas incandescentes. Durante la combustión, fragmentos de carbón vegetal, corteza o material parcialmente consumido pueden desprenderse y ser transportados por las corrientes de aire generadas dentro del propio sistema de ventilación.
El manual PMS 412 – Fire Origin and Cause Determination (2025), del National Wildfire Coordinating Group (NWCG), describe que los dispositivos de combustión a leña pueden expulsar brasas y pavesas a través de chimeneas o ductos, especialmente cuando existen:
corrientes ascendentes intensas,
deficiencias o falta de arrestadores de chispas,
acumulación de material incandescente liviano,
vientos externos que interactúan con la salida del conducto.
Estas pavesas pueden caer en superficies combustibles cercanas —hojarasca, pastos secos, techumbres, canaletas o acumulaciones de material vegetal— y dar lugar a igniciones puntuales, incluso sin contacto directo con llamas abiertas. Desde el punto de vista de la investigación de incendios, este mecanismo está plenamente reconocido y debe ser considerado como una fuente potencial de ignición.
Del incendio inicial al incendio secundario
Una vez que una pavesa logra iniciar un foco incipiente, el comportamiento del fuego cambia radicalmente. A diferencia del evento doméstico original, el incendio que se desarrolla en el entorno vegetal comienza a interactuar con:
combustibles finos y continuos,
topografía,
condiciones meteorológicas locales.
A medida que el incendio secundario aumenta su intensidad, se crean las condiciones para la generación masiva de nuevas pavesas. La combustión de arbustos, árboles y material leñoso produce fragmentos incandescentes que pueden ser elevados por la columna convectiva del incendio, transformándose en un vector de propagación independiente del frente de llama.
Transporte y alcance de las pavesas
Numerosos estudios han documentado que las pavesas pueden recorrer distancias considerables, superando ampliamente la percepción común. Investigaciones realizadas en Australia, Estados Unidos y Canadá señalan alcances que van desde cientos de metros hasta varios kilómetros, dependiendo de la intensidad del incendio y de las condiciones atmosféricas.
En Studies on ember transport and spot fire development in extreme wildfire events (2019), desarrollado por la Universidad de Victoria, en Melbourne, se destaca que en incendios de alta severidad las pavesas pueden:
mantenerse incandescentes durante períodos prolongados,
ser transportadas por corrientes turbulentas,
iniciar focos secundarios mucho más allá de cortafuegos y líneas de control.
Casos emblemáticos, como los incendios del “Black Saturday” (2009) en Australia, donde las pavesas habrían recorrido distancias de alrededor de 30 km., demostraron que gran parte de la destrucción en zonas de interfase se produjo antes de la llegada del frente principal, exclusivamente por la caída de pavesas.
Implicancias para la investigación del origen y causa
Desde el punto de vista pericial, este fenómeno obliga a extremar el análisis. El origen del incendio primario no siempre coincide con el origen del incendio de mayor impacto. En escenarios donde existe una ignición inicial controlada, seguida de múltiples focos secundarios, resulta técnicamente válido plantear que las pavesas actuaron como agente de propagación causal.
Documentos como NFPA 921 – Guide for Fire and Explosion Investigations (2024) reconocen explícitamente el rol de las brasas y pavesas en la propagación de los incendios, e indican que el investigador debe considerar la posibilidad de igniciones remotas, especialmente en presencia de viento, combustibles receptivos y fuentes generadoras de material incandescente.
En este sentido, atribuir causalidad directa requiere un análisis integral que contemple:
la fuente potencial de pavesas,
el trayecto probable,
las condiciones ambientales,
y la viabilidad física de la ignición secundaria.
Reflexiones finales
Las pavesas constituyen uno de los mecanismos de propagación más complejos, dinámicos y, a la vez, más subestimados en el análisis de incendios forestales y de interfase urbano-rural. Su capacidad para generar igniciones secundarias a gran distancia del foco original desafía las interpretaciones simplistas del origen del fuego y exige un enfoque investigativo profundo, sistemático y técnicamente fundamentado.
Desde la perspectiva de la investigación de incendios, resulta imprescindible comprender que el evento de mayor impacto no siempre se corresponde con el incendio inicial, y que una ignición aparentemente controlada puede haber generado, a través de pavesas, una secuencia de incendios secundarios con consecuencias significativamente mayores. Este fenómeno está ampliamente documentado en la literatura científica y técnica, y su desconocimiento o subestimación puede conducir a conclusiones erróneas.
En este contexto, la aplicación rigurosa de metodologías reconocidas no es una opción, sino una obligación profesional. El análisis del origen y causa debe basarse en evidencias físicas, principios científicos y reconstrucciones plausibles del comportamiento del fuego, evitando suposiciones, atajos interpretativos o conclusiones apresuradas influenciadas por la presión mediática o social.
El rigor técnico no solo protege la calidad de la investigación, sino que también resguarda la credibilidad institucional, la validez legal de los informes periciales y, en última instancia, la confianza pública en los organismos y profesionales responsables de esclarecer estos eventos. Investigar incendios donde las pavesas han jugado un rol determinante requiere experiencia, formación especializada y una comprensión profunda de la dinámica del fuego en todas sus escalas.
Fortalecer la investigación científica y pericial de los incendios, incorporando el estudio sistemático de la generación, transporte e ignición por pavesas, es un paso indispensable para mejorar la prevención, optimizar la gestión del riesgo y aportar claridad técnica en escenarios complejos. Solo a través del método, la evidencia y el rigor profesional es posible comprender verdaderamente cómo se originan y se propagan los grandes incendios que hoy afectan a nuestras comunidades.
Crio. BV Marcelo G. Oviedo
Comandante de BBVV Santa Catalina
Perito Oficial Investigador de Incendios - Poder Judicial de Córdoba
Fire Investigation Technician (IAAI-FIT)
Técnico Universitario en Gestión Integral de Incendios Forestales
Docente Universidad Internacional del Conocimiento e Investigación
IAAI Member
Miembro Cap. 82 Chile – IAAI
Director Ejecutivo ANGOS Argentina

Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de la Fundación para el Desarrollo de las Ciencias Forenses



Comentarios