Las modas no dejan de matar al planeta
- hace 4 minutos
- 3 min de lectura
Por Pedro Echeñique Rey

El fast fashion ha transformado la ropa en un producto que se usa por poco tiempo y se desecha, este modelo impulsado por el marketing de las redes sociales está generando un gran impacto ambiental ya que para hacer la ropa se usan químicos tóxicos y una gran cantidad de plástico.
Pero no todo es malo el Fast fashion también logra que la ropa sea más accesible a un público más amplio a través de precios bajos y rápida disponibilidad esto permite a los consumidores acceder a ropa de moda de manera más económica y fácil, lo que genera satisfacción personal sin embargo no podemos negar que todo esto genera cementerios de ropa en todo el mundo en nuestro país también está siendo afectado principalmente en el desierto de Atacama que hoy en día es un enorme vertedero textil con graves problemas ambientales. La crisis generada por el fast fashion es una problemática de la cual se debe buscar una solución urgente.
Según datos de la ONU la industria de la moda es uno de los sectores más contaminantes del mundo, responsable de hasta el 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. En Chile esto está afectando de una forma terrible, de acuerdo a cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), somos el cuarto país del mundo que importa más textiles usados. Sólo en el año 2021 se importaron 156 mil toneladas de ropa, de las cuales cerca del 60% terminó en vertederos ilegales y en el desierto de Atacama esto está dañando a los ecosistemas y a nosotros mismos ya que en la producción de la ropa se usan químicos tóxicos que generan riesgos para la salud humana. Dicho esto, si bien la industria genera accesibilidad para todos a la moda no justifica su gran impacto ambiental y los riesgos para la salud humana que generan sus formas de producción.
Me preocupa todo esto del fast fashion porque están generando problemas graves en los ecosistemas por ejemplo en Chile el desierto de Atacama es un basurero textil y muchos dirán que esto no es un problema y que es solo ropa pero no es así, el fast fashion ya es considerado como emergencia medioambiental y social, la industria consume enormes cantidades de agua, 215 billones de litros anuales, equivalentes a 86 millones de piscinas olímpicas, además es responsable del 20% de las aguas residuales y del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero la mayor parte de la responsabilidad es de las marcas y la moda rápida que es ropa barata que se compra y se deja de lado cuando cambian las modas.
En mi opinión podría haber distintas soluciones para el fast fashion por ejemplo educar sobre el consumo responsable comprar menos y mejor, elegir prendas de segunda mano o de marcas éticas que no busquen beneficio económico sin importar los daños que esto pueda generarle a los ecosistemas del mundo, otra solución es la reutilización y reparación de la ropa arreglar ropa, intercambiarla o darle una segunda vida por último la innovación en la industria economía circular, materiales sostenibles y producción bajo demanda. Para cerrar quiero decir que el dañar a los ecosistemas a cambio del beneficio de unos pocos me parece terrible. Por esto pido al Estado que deje de hacerse el loco frente a este tema y empiece a tomar medidas al respecto, a las empresas y marcas de ropa pido que empiecen a buscar una nueva forma de producir porque si siguen así la moda va a terminar de matar al planeta.
Pedro Echeñique Rey
Estudiante
Colegio Institución Teresiana
Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de la Fundación para el Desarrollo de las Ciencias Forenses




Comentarios